miércoles, 20 de diciembre de 2023

VOLVER A SOÑAR

 

Más de 21 meses habían pasado de la última pelea con el galés Lee Selby. Es demasiado ostracismo para alguien que sueña con ser campeón mundial. Es mucho tiempo perdido. Y parece que el boxeador Gustavo Lemos lo percibió en las sombras. La hora pasa, se consume, y con ello las oportunidades y los sueños. Porque hay nombres y hombres voraces y feroces siempre con ansias de ocupar ese lugar de privilegio.

El Eléctrico reapareció el viernes en el Luna Park para protagonizar la pelea estelar del programa Gloria y Honor VII, organizado por OR Promotions. En agosto no pudo dar el peso oficial y ahora sí, con 63.500kg, en la categoría superligero –su habitual divisional es ligero- noqueó en 34 segundos al cordobés Javier Clavero.


Emocionado, con los ojos vidriosos, Tito hizo su ingreso en el mítico templo de la calle Corrientes y Bouchard, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuando asomaba la madrugada. Lucía una bata negra, con la estampa del Gauchito Gil en la espalda, el patrono de los viajeros, y con la música de Rodrigo Bueno, el Potro, y La Mano de Dios inmortal, subió al ring. 

El boxeador tresarroyense, de 27 años y un récord invicto de 29 triunfos (19KO), se redimió antes más de 2000 espectadores y fanáticos con un nocaut espectacular y contundente: sólo 34 segundos del campanazo inicial. Es que mostró su hambre de gloria, no lo dejó pensar a Clavero –excampeón argentino y sudamericano ligero-. Un cross voleado de izquierda cuando su rival intentaba escaparse del asedio dio en la mandíbula. El rincón (su padre) tiró la toalla para decretar el final.

Lemos volvió una noche. Tocó fondo y resurgió. Como los grandes. Como los que desean hacer historia. Con hambre. Dejó de lado su larga y llamativa inactividad, su sanción polémica que lo dejó afuera del ranking mundial y algunos problemas personales. “Quédense tranquilos. Estoy preparado. Ahora espero se haga una pelea afuera. No puedo perder más tiempo. Gracias a todos por venir. Estoy contento por este inesperado desenlace que no lo esperaba”, confesó en diálogo con TyC Sports.


La promotora liderada por el reconocido manager Osvaldo Rivero, junto a sus hijos Sebastián, Georgina y Natalia, intentará reposicionar al hombre nacido en el barrio Ruta 3 Sur para comenzar a delinear su camino hacia la tan esperada posibilidad de codearse con los grandes de la división. En casa no tiene rivales.     

Los nombres de Gervonta Davis, Shakur Stevenson, el australiano George Kambosos y el ucraniano Vasyl Lomachenko, entre otros, asoman en el horizonte de Tito para demostrar con su boxeo explosivo y potente que está a la altura para escribir su puño en la historia del pugilismo argentino y mundial.-



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