jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Nuevo rumbo para el deporte cubano?

En los últimos días, el Consejo de Ministros de Cuba aprobó una resolución que permitirá a los deportistas de alto rendimiento de la isla emigrar a clubes del exterior, convertirse en profesionales y sólo tener que rendir cuentas al Estado con un impuesto de acuerdo a sus ganancias. A la inversa de lo que ocurrió durante casi medio siglo. El objetivo de fondo es evitar las “deserciones” de figuras internacionales como viene sucediendo en el último tiempo cuando las distintas delegaciones viajaban a competir a torneos internacionales y, muchos de ellos, no sólo que no regresaban, sino que hasta lograban obtener otra nacionalidad y ya no representaban más a su país, disconformes con el régimen.

La información fue confirmada por el diario oficialista 
Granma y comenzaría a regir desde enero próximo. “Se busca generar fuentes de ingresos” “incrementar los salarios de manera gradual” de los deportistas, reza el comunicado. En otro apartado, explica que “en el caso de la contratación al exterior, se tendrá en cuenta que estén presentes en Cuba para las competencias fundamentales del año”.Hasta ahora, el Gobierno cubano financiaba a los atletas, pero se quedaba con la mayoría de los ingresos que cobraban en el exterior. Ahora, el 100 por ciento de lo que ganen se repartirá entre los propios protagonistas y sus entrenadores. A las arcas nacionales sólo llegará lo que deban pagar en concepto de impuestos.

Sólo deportes como el voleibol, el boxeo, el judo, la lucha, el ajedrez  y al atletismo gozaban de estos “privilegios”, que alcanzaban apenas el 15 por ciento para el deportista y el cuatro para el entrenador en los casos individuales, mientras que en los deportes colectivos nunca superaba el 50 por ciento, a repartir entre todos los integrantes.

En cuanto a los salarios, se otorgaban 300 dólares mensuales a los campeones olímpicos, 200 a los medallistas de plata y 100 a los de bronce, y 150, 100 y 50 a los deportistas de similar rango en Campeonatos Mundiales, en ese orden.

Otro de los cambios, por ejemplo, será que el multipremiado boxeador Félix Savón -hoy retirado-, quien ganó tres preseas doradas y seis mundiales, pero sólo cobraba por una, ahora eso se modificará. Se obtendrá un premio económico por cada una de las medallas que consiga. Y al momento del retiro, percibirán otro pago, no explicado todavía. Continuando con el deporte de los puños, disciplina que le ha dado a Cuba campeones mundiales amateur y olímpicos, gracias a la contratación de entrenadores soviéticos, también se produjo una sangría al “desertar” muchos de los miembros del seleccionado. Pero también hay que destacar que el multicampeón Teófilo Stevenson nunca quiso dejar el campo amateur y es por ello que rechazó ofertas millonarias para pelear fuera de la isla con los más consagrados exponentes de su época como Joe Frazier y
Muhammad Alí en los Estados Unidos. "Prefiero el cariño de ocho millones de cubanos. Y
no cambiaría mi pedazo de Cuba ni por todo el dinero que me puedan ofrecer",;consideró en aquel momento.

En el caso de los jugadores (peloteros) de béisbol, codiciados por los mejores equipos que participan de las Grandes Ligas de los Estados Unidos, al menos 21 de ellos, con contratos millonarios, no regresaron a Cuba. Un ejemplo  de ello fue la experiencia que vivió el jardinero derecho Alfredo Despaigne, quien militó en la Liga Profesional de México para Piratas de Campeche, considerado el fichaje del año. El pelotero se quedaba con el 80 por ciento de su remuneración económica, al revés de lo que pasaba hasta el momento con el resto de los deportistas.

La Argentina, patria del exilio cubano

El jugador de handball Lucas Cruz Guerra abandonó su país y se erradicó en la Argentina luego de una gira con el seleccionado cubano en 1994, la Copa Olé, antes del Panamericano de Brasil. En una nota que brindó al diario La Nación, en 2003, confesaba cómo tomó la decisión.
“Lo hice por una cuestión económica y para mí la Argentina era un país de paso. Yo no tenía intención de quedarme acá; yo me iba a Estados Unidos, a Puerto Rico. Pero como no se dio por cuestiones migratorias decidí quedarme y afrontar la situación. Y en estos ocho años y medio que llevo acá me sucedieron cosas muy lindas. No pensaba integrar otra vez un seleccionado, y la convocatoria fue como empezar a vivir otra vez. El handball es mi vida, y con eso nací otra vez. Así que me siento un niño (ríe). Todos lo hacemos por ayudar a quienes dejamos allá, por una cuestión económica, que es la causa de la mayor parte de la migración que existe. Y que es mi prioridad y lo será siempre: ayudar a mi familia. Allá tengo a mi mamá, mi papá, hermanos, tíos, sobrinos”.

Durante ese mismo año, el basquetbolista
Ruperto Herrera Junior “plantó” a la delegación en el Aeropuerto de Ezeiza porque dijo que estaba enamorado de una argentina. Se quedó a vivir en Buenos Aires, jugó en Ferro Carril Oeste y trabajó durante mucho tiempo como portero en un boliche de salsa. 

Cinco años más tarde, en 1999, en víspera del Preolímpico de Puerto Rico, Lázaro Borrell, Ángel Caballero, Héctor Pino, Roberto Herrera (hermano de Ruperto) e hijos de Ruperto Herrera (presidente de la Federación Cubana de Baloncesto y de la CONCECABA) 
abandonaron el hotel y horas más tarde reaparecieron en rueda de prensa junto al presidente de Obras Sanitarias, Miguel Mancini, quien explicó lo sucedido. “No se escaparon en una balsa, no son exiliados económicos, ellos están pidiendo asilo político y necesitan esgrimir su razón. Deben hablar mal del régimen para poder quedarse aquí y poner sus papeles en regla. Por eso salieron a hablar”.

Borrell, expresó: “Esta es una decisión personal. Somos dueños de hacer lo que queramos con nuestras vidas y buscar mejores posibilidades deportivas para ganar más dinero. Me duele haber abandonado a mi familia, pero pasará con el tiempo. Voy a quedarme en Puerto Rico y esperaré ofertas. En Cuba no estamos conformes”.


Mancini, por su parte, lamentaba la frustrada operación después de una postura valiente. “Tengo el contrato firmado con Cuba Deportes y no les puedo reclamar nada. Tampoco puedo recibirlos porque perjudicaría la buena relación que tenemos con el gobierno cubano. Esto me partió al medio. No tengo salida”.
Un año después, Borrell volvió a Obras y jugó en tres ciclos diferentes, tuvo un paso fugaz por la NBA, en Seatlle Supersonics, y también vistió la camiseta de Boca Juniors.

Ojalá que con esta nueva “Ley del Deporte”, Cuba, que supo ser un modelo a copiar en los años 60, 70 y 80, vuelva a los primeros planos internacionales. La Revolución Cubana, impulsora de la creación del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) en 1961, fue la base del despegue y hoy parece que algunas ideas retomarán el causa normal para que no sea demasiado tarde y el Estado adopte nuevas políticas deportivas en pos del progreso y asegure un porvenir mucho más auspicioso. La materia prima se sigue produciendo como siempre.-

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